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jueves, 20 de septiembre de 2012

El presente está pelón!



Polo Jasso, "El Cerdotado", en Milenio 9 de septiembre.



Rocha, "Superando la Ficción", La Jornada 13 de septiembre.



Horax, "La sonrisa", Milenio, 12 de septiembre.



Hernández, "La sonrisa de Salinas", La Jornada, 12 de septiembre.


En algún momento de este gran monólogo que es el blog comenté que este sexenio los moneros de La Jornada tomaron muy en serio su idea de que "la función social de la caricatura es difundir la verdad de los poderosos"... o algo así. En otro, comentaba que esta percepción es incluso visible en El Chamuco, el cual ha perdido frescura en los trabajos de sus directores. Lo sostengo, pero matizo.
Creo que, ávidos de denostar a FCH, fueron por un lado perdiendo la idea de hacer comedia, sátira de la política para volcarse en la denuncia, en la seriedad; por otro, en particular El Fisgón, erudito de la historia de la caricatura, sacó su lado estalinista y comenzó a creerse sus investigaciones sobre la caricatura del siglo XIX mexicano... en el sentido de que casi casi fueron los caricaturistas quienes quitaron a Maximiliano y quienes fueron la única defensa contra Díaz. 
Ciertamente, el monotema de la cínica sonrisa de Salina da pa mucho. La mayoría arriba le encontraron, aún en la crítica un sentido gracioso... al de abajo de plano no le encuentro el chiste.



El Fisgón, "La sonrisa del golpeador", La Jornada, 16 de septiembre.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Chamucos vs. Economistas.

Una de las más grandes diferencias que encuentro entre la caricatura política de Estados Unidos y de México está en que, mientras los gringos pueden ser divididos en 2 grandes bandos: liberales y conservadores y quizá una pequeña fracción extra de "independientes", en México el espíritu de tribu aún pervive y aunque hay grupos identificables, hay también una amplia gama de visiones políticas manifiestas y encontradas. En Estados Unidos es real la relación entre moneros conservadores y el Partido Republicano (o G.O.P.) como la de moneros liberales con el Partido Demócrata; los independientes en cambio son como "indies" y ciertamente ofrecen una visión crítica mucho menos maniquea.


José Hernández, "Ultimo informe", La Jornada, 30 de Agosto.


En México más que por partidos, creo que los moneros se agrupan de alguna forma en periódicos. Obviamente no digo que  no haya simpatías manifiesta de un grupo por el PRD y/o AMLO, aunque no ubico a ninguno que sea netamente calderonista. Otro grupo aún más grande que el propeje es el "No + Sangre" al que se adhirieron pejistas y no pejistas.
Sin embargo, los periódicos en cierta forma modelan a sus caricaturistas. Por ejemplo, Excélsior de tendencia proPRI tiene a Fernando Llera y a Gregorio  tirando mierda constante al Peje-PRD y últimamente  también le tira al PAN -y con más saña que antes-, sin embargo este rotativo cuenta también con colaboraciones de Víctor Solís, que más que político es social o como un cronista del D.F.



Nerilicón, "Transición", El Economista, 5 de septiembre.

Un grupo bien consolidado es, sin duda, el de los moneros del Chamuco, y por extensión, de La Jornada.  Es un grupo que se formó desde los ochenta, algunos hicieron sus primeros pininos en la tercera época de La Garrapata y han estado en la caricatura militante desde entonces. Y aunque en el sexenio anterior Magú se volvió un disidente interno, su autoridad aún pesa y de alguna forma le da una embarrada de pluralidad a ese Granma mexicano. Otro grupo, creo, es el de Reforma: Calderón, Camacho, Sifuentes y Rictus, de tendencia liberal, muy compatible con la línea empresarial del periódico que en su tiempo fue cuasi vocero de Fox.
El dúo de El Economista ha acompañado a este periódico desde 1988, cuando se fundó. Son, a mi criterio, dos de los más constantes moneros que hoy hay: Perujo y Nerilicón. Apartidistas y críticos de todos los colores, denunciantes de la desigualdad que la era neoliberal acentuó pero favorables a la inserción de México en la economía global, estos dos moneros tienen técnica, tino y humor. Estas cosas que debieran ser moneda común hoy pasan por ser características de lujo.





Perujo, "Transición", El Economista, 6 de septiembre.


Digo de lujo, porque los moneros de La Jornada/El Chamuco este sexenio perdieron gracia. Se tomaron tan en serio su periodismo gráfico militante que en lugar de recurrir al humor fueron saturándose de enojo. En parte, la discrepancia con Magú tuvo que ver con esto. Parafraseando a Paco Calderón, un monero respetuoso es tan inservible como un diplomático majadero y los chamucos al tomar posición por el peje, se volvieron propagandistas acríticos (otro de los motivos de la fricción con Magú), perdieron la gracia y frescura de la primera época del chamuco y pasaron a ser voceros empoderados.
En cambio, en El Economista siempre se vio con desconfianza los baños de pureza del peje, así como el talante autoritario e intransigente de Fecal. No creo hablar al tanteo al afirmar que la adopción de un estilo caricaturesco más... "realista" (en proporciones, parecidos y movimientos) de los moneros jornaleros, un estilo más sobrio indica este  endurecimiento se su postura... quieren retratar la Realidad y no una opinión de ella, se asumen como sintetizadores de la política. En cambio y como es el caso de la entrada, los economistas, aunque también mantienen trazos de proporciones fidedignas, hacen propiamente caricatura.




El Fisgón, "Transición tersa (la estafeta)", La Jornada, 7 de septiembre.


Es decir, y como se aprecia en particular con los últimos dos cartones donde FCH le pasa a EPN la estafeta, la seriedad y lo inconfundible del parecido en el trazo del Fisgón contrasta con la desproporción del mazo-estafeta que hace Perujo. El mazo (o basto en la baraja española) símbolo del autoritarismo desde los cartones del Tío Sam con el "Gran Garrote" desaparece para evidenciar lo obvio, no hay garrote vil, sino macana. En particular, Barajas -El Fisgón-  hace cartones más denotativos para realzar que sus imágenes son más testimoniales que satíricas y ahí cae en el error. Y no porque la gente crea que en efecto son imágenes de "la verdad" así es.
Por lo demás queda decir que hay un tema al que ya he recurrido antes en este blog, y es el uso de soluciones gráficas muy parecidas por moneros separados temporal, espacial o ideológicamente. La diferencias entre los dos temas de las imágenes de esta entrada (el ataúd-tribuna del congreso y el relevo de estafeta FCH-EPN) es de días. Son soluciones gráficas que no son plagio por el hecho de que los íconos y/o símbolos a los que recurren son parte de un bagaje gráfico de la política en general. 
Pero de que encontrarse cartones así hace a uno decir: "Éste yo ya lo ví en otro lado", así ocurre.

miércoles, 20 de junio de 2012

Cuchi cuchi sí. Cuchi cuchi no.


Magú, "Campaña de miedo", La Jornada, 18 de junio.


Falcón, Milenio, 18 de junio.

No es que la mujer sólo pueda ser una dependiente de su madre, una bipolar, una que anda "en malas compañías" o una anodina. Las escobas con patas (Fox dixit) han podido gracias a la cultura mexicana del progreso, modernizarse y subrogar su papel de eternas madres abnegadas (a lo Sara García) a trabajadoras domésticas de ascendencia étnica diversa, muestras de este progreso es que tenemos una candidata que de tan diferente es una machina. Además, una de las metas de México para el milenio es que la servidumbre ya no sea sólo indígena sino también mestiza y... ¿por qué no? hasta importada.


Polo Jasso, "El Cerdotado", Milenio, 19 de junio.


Molina, Diario (Cd. Juárez), 19 de junio.

En este proceso de degradación moral liberación femenina es importantísimo resaltar que "la señora de la casa" tiene el  bien más preciado que la iglesia reconoce: la capacidad de chantajear a los míseros hombres con el cuchi cuchi. (Por cierto... ¿la cúpula de San Pedro es el seno de la Santa Madre Iglesia?).
Ya no queremos Ruths Zavaletas que se dejen agarrar la pierna por meras reformas políticas, lo de hoy son aquellas mujeres-objetos que  nos condicionan la carnalidad a cambio de votos. Ya no más encueratrices a lo Sasha Montenegro, sino manipuladoras y recatadas Gaviotas. 


Jans, Milenio, 19 de junio.


El Fisgón, "Reacciones a la candidata cuchi cuchi", La Jornada, 19 de junio.

Yo por esto insto a las mujeres y a los gordos al primer día intermunicipal de "Show your tits" (promoción válida sólo en Valle de Chalco e Iztapaluca). Además propongo elevar a rango constitucional que en los mítines los acarreados cuenten con una dotación de cuchi cuchi.


Horax, Milenio, 19 de junio.


Magú, "Contra el abstencionismo", La Jornada, 19 de junio.

sábado, 25 de febrero de 2012

Al quinceañero en su cumpleaños

Hace quince años salió a la luz este paquín.

Portada de El Chamuco y los hijos del averno: el fisgón, helguera, hernández, patricio, rius. México, Grijalbo, año 1, núm. 1, 25 de febrero de 1996.

El "comandante De Gortari", del 
artículo "Efemiérdides"
Y hoy sigue la mata dando. Tras tres lustros, El Chamuco se mantiene a flote. Es muy distinta, eso sí, está segunda época que aquella del milenio pasado. La primera, que corrió de febrero de1996 a julio de 2000, se caracterizó, además de por su gama crómatica de rojos, grises y negros; por una profusa labor de los 5 directores. La nueva época que surgió en 2006 empezó siendo dirigida por Federico Arreola... lo cual ya habla de la tirada intransigente de la revista. Como cualidades, tiene mejor formato y soporte, incluso se ha vuelto una incubadora de nuevas generaciones de caricaturistas y humoristas; pero -en mi humilde opinión- ha perdido la frescura de los primeros años. 
De hecho, lo más lamentable de todo, es que en razón a la ausencia de Jis y Trino, Patricio y Hernández intentaron (y por suerte desistieron) hacer la tira "El Huracán Ramirez", parodia defectuosa de "El Santos vs. La Tetona Mendoza". Ya tampoco figura ni Damián Ortega ni Cintia Bolio. En fin, no quiero irme por la crítica a la nueva era chamuquina, sino celebrar que hace 15 años inició el proyecto ampliado y mejorado que Rius, El Fisgón y Helguera iniciaron con El Chahuistle en 1994.
El Chamuco o mejor dicho sus fundadores, hasta donde sé, se escindieron de El Chahuistle de la extinta editorial Posada, lo que ciertamente no significó que ésta dejara de publicarse (siguió hasta 1996, con distinta dirección). El Chamuco fue de mis primeras lecturas (y de ahí mi ñoñez política tan acartonada), La Chora interminable, así como El Santos, fueron mis primeras clases de fisiología, las Finísimas personas eran fábulas oníricas llenas de sarcasmo, en fín, todo un agasajo. Durante sus 4 y cacho años de existencia, se hacía notar su repudio al llamado "PRIAN", aunque, a diferencia de hoy, era más velado su apoyo al PRD de Cárdenas. 
No mentiré diciendo que tengo todos los números, de hecho, sólo me enteré de su existencia hasta su primer aniversario y su legendaria portada de "Los corazones solitarios del Sargento Puñetas", pero sí diré que mi amor por lo escatológico proviene de sus últimas paginas por mis gurús:


Felicidades chamucos: por los buenos tiempos, y los que nos tocaron vivir! Salú!